
Nomad Interiors · Journal
Las cosas que permanecen
Nomad no nació de un plan de negocio. Fue tomando forma con los años, entre viajes, casas ajenas y lugares que, de una manera u otra, acabaron quedándose conmigo. Siempre me ha interesado esa forma de habitar el mundo, de llevarnos algo de cada lugar y hacerlo nuestro.
Casi ocho años después, reconozco en Nomad muchas de las cosas que me gustaban entonces. Otras han ido cambiando. Nunca he sido especialmente amiga de las modas, pero sí creo que nuestra manera de mirar las casas evoluciona con lo que vivimos y con lo que necesitamos en cada momento.
Últimamente me descubro volviendo a los papeles pintados de flores pequeñas, los muebles recuperados, las puntillas y los bordados. A esas casas de antes, donde nada parecía elegido para durar una temporada y las cosas pasaban de unas manos a otras. Quizá lo que hoy nos atrae de ellas no sea tanto la nostalgia como esa sensación de permanencia.
«Cuando elijo una pieza, sigo preguntándome si querría vivir con ella dentro de veinte años.»
Nomad es ahora más ecléctica que nunca. Me gusta mezclar épocas, procedencias y materiales con una libertad que antes quizá no tenía. Pero hay algo que no ha cambiado: cuando elijo una pieza, sigo preguntándome si querría vivir con ella dentro de veinte años. Un mueble que ya ha tenido otra vida, un lino lavado de Maison de Vacances, un bordado antiguo… Son esas pequeñas cosas, reunidas sin demasiadas reglas, las que acaban dando carácter a una casa.

La memoria de una casa
Y es curioso cómo muchas de las cosas que nos hacen sentir en casa vienen de mucho antes. De la infancia, de las habitaciones que recordamos, de los objetos que veíamos cada día sin prestarles demasiada atención. Ahora que se acerca la Navidad, hemos querido dedicar nuestro escaparate a los niños: a su ilusión, a su curiosidad y a esa manera de vivir estas fechas como si todo fuera posible. Quizá también sea una invitación a recuperar algo de aquella mirada.
Siempre he sentido mi casa como un refugio. Y en tiempos tan inciertos como los que vivimos, valoro todavía más la tranquilidad de cerrar la puerta y encontrarme rodeada de cosas que me hablan de los lugares donde he estado, de las personas que quiero y de mi propia historia.
Nomad Interiors · A Coruña

